Uña encarnada: Causas, síntomas y resolución definitiva

Las uñas encarnadas son una de las afecciones más comunes en la clínica de podología ¿Quién no tiene un conocido que haya presentado o presente este tipo de problema? Esta lesión, conocida como onicocriptosis, engloba un complejo abanico de causas y posibles tratamientos que deben ser evaluados por un especialista. Si estás interesado en aprender más sobre las uñas encarnadas lee este artículo hasta el final, dónde hablaremos de su mejor abordaje.

Definición y población susceptible

La uña encarnada se define como un proceso de invasión progresiva del canal ungueal (borde de la uña) que implica la lesión de la parte blanda. Este tipo de proceso es mucho más común en el primer dedo (dedo gordo) que en los dedos menores ya que su canal es mucho mayor. No existe un grupo poblacional predisponente a presentar uñas encarnadas ya que este problema surge de la morfología y hábitos de corte de las uñas. Por tanto, es un problema que puede presentarse tanto en hombres como en mujeres de cualquier edad y condición de salud.

Causas de las uñas encarnadas

Dado que esta es una patología relacionada con la reducción del espacio del canal de la uña, su origen es estrictamente mecánico. Esta situación puede ocurrir a causa de deformidades de la placa de la uña o del tejido blando que la rodea. Por otro lado, hábitos inadecuados del corte de la uña o del calzado pueden estar relacionados con su compromiso mecánico.

Morfología y deformidad de la placa de la uña

En condiciones normales la placa ungueal presenta una disposición horizontal discretamente curvada hacia abajo. Cuando esta curvatura natural se ve acentuada, el borde de la uña se orienta en sentido plantar formando una deformidad denominada “uña en pinza”. Este tipo de deformidad genera lesión durante el crecimiento de la uña en la región plantar del canal o incluso en la región inferior de la propia uña.

En ocasiones, una uña sin deformidad pero demasiado ancha puede quedar encriptada en su canal.

Las deformidades de las uñas, a su vez, pueden estar causadas por enfermedades metabólicas como hepatitis o insuficiencia renal. De igual manera, algunos tratamientos medicamentosos pueden estar relacionados.

Deformidad del tejido blando que rodea a la uña

El tejido que rodea a la uña determina la compresión que esta recibe durante su crecimiento. En ocasiones, un aumento del volumen del tejido periférico de la uña produce la invasión de esta. En tal caso, la uña encarnada no tiene su origen en la propia uña sino en el tejido que la rodea por lo que el tratamiento debe ser enfocado sobre este.

Hábitos del calzado y corte de uñas

Es frecuente encontrar en consulta dedos sin presencia de deformidad que a pesar de ello presentan encarnamiento de las uñas. Habitualmente, el uso de calzados en punta o de horma estrecha es el causante del problema. Esto se debe a la compresión que los zapatos ejercen sobre los canales de las uñas que impide su libre crecimiento. Por otro lado, este factor se ve agravado cuando el corte de la uña es inadecuado. El “corte perfecto” no existe ya que este varía en función de la persona. No obstante, un hábito desaconsejable para la mayoría de personas es el de intervenir el canal de la uña durante el corte.

Síntomas de las uñas encarnadas

 Existen diferentes presentaciones mediante las que una uña encarnada puede manifestarse:

Dolor: El dolor es el síntoma común de todos los pacientes con una o varias uñas encarnadas. Este puede presentarse de forma constante o en situaciones puntuales como durante el uso de algunos calzados o al manipular el dedo afectado. También es frecuente la aparición de dolor nocturno con el roce de las sábanas.

Callosidad: Los pacientes mejor avenidos presentan formación de callosidades a lo largo del canal ungueal. En este caso el dolor proviene de la compresión del espacio por parte de la uña y la propia piel engrosada.

                                                         Figura 1 La flecha señala la una región callosa del canal de la uña 

Inflamación: En casos graves la lesión sobre el canal de la uña es suficiente como para generar un proceso inflamatorio que muestra abombamiento, rojez y posibles escamas sobre la piel. Este estado es causante de un dolor intenso.

Infección: Si la uña encarnada no es intervenida por un profesional competente el crecimiento de la uña genera una lesión abierta que permite la infección bacteriana. En tal caso se muestran signos de inflamación y dolor intenso junto a supuración.

                                                  Figura 2 Onicocriptosis son signos de infección (Clínica JL Martinez de Gijón)

Tumoración: En caso de no tratamiento, la inflamación crónica del canal de la uña genera tejido fibroso alrededor de la uña que se muestra como un engrosamiento duro y permanente.

                                      Figura 3 Onicocriptosis de larga evolución y asociación de tumoración en ambos canales                                                                                                                

Tratamiento de la uña encarnada

 En función del tipo de lesión y su recurrencia el podólogo puede determinar si es conveniente el tratamiento conservador o quirúrgico de la uña.

Tratamiento conservador

Se reserva para casos leves y que no presentan recurrencia. Consiste en el corte correcto de la región de uña en compromiso y de su reducción mediante herramientas de pulido especializadas. Habitualmente se realizan en uñas que presentan callosidad discretamente dolorosa y no precisan atención rutinaria sino eventual.

Tratamiento quirúrgico

 Las técnicas quirúrgicas de la uña encarnada se han desarrollado en los últimos años consiguiendo el máximo beneficio mediante la mínima intervención. Actualmente no son necesarias medidas dramáticas como la extirpación total de la uña, la cual daba un beneficio temporal a expensas de un dolor considerable.

En la actualidad el podólogo es el profesional competente para este tipo de intervenciones ya que realiza técnicas modernas que cumplen los siguientes requisitos:

  1. Lesión mínima durante la intervención
  2. Recuperación temprana
  3. Resolución definitiva
  4. Resultado estético

                                                         Figura 4 Onicocriptosis recién inervenida en Clínica JL Martinez (Gijón)

Esto se consigue mediante la extracción selectiva de la uña en compromiso bajo anestesia local. Cuando el tejido blando se presenta como invasivo el podólogo realizará una sencilla técnica de reconstrucción que normaliza su volumen. Dado que la matriz afecta se extrae junto a la uña su resolución es definitiva. Habitualmente no se emplea el uso de sutura y el tiempo de recuperación es de algunas semanas. No obstante, el paciente puede llevar una vida normal desde el día siguiente a ser intervenido, por lo que no es precisa la baja laboral.

¿Puedo tratar mi uña encarnada en Gijón?

La respuesta es sí. En Gijón la Clínica JL Martinez cuenta con la instrumentación más adecuada y personal especializado para el tratamiento de las uñas encarnadas. En una única consulta decidiremos la solución más adecuada para tu problema y la llevaremos a cabo. Nuestro equipo de profesionales está a tu servicio.

 

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