Síndrome de Piernas Inquietas

El Síndrome de Piernas Inquietas  es un trastorno que se caracteriza por la inevitable necesidad de mover las piernas y los pies para calmar una sensación desagradable de malestar y angustia.

¿Por qué ocurre?

El Síndrome de Piernas Inquietas suele darse sobre todo en dos situaciones:

1. Por la noche, antes de dormir, cuando nos tumbamos y relajamos en el sofá tras un día intenso.

2. Tras pasar mucho tiempo sentados, por ejemplo, después de trabajar (en aquellos puestos donde estamos las 8 horas sentados) o después/durante un viaje largo, sobre todo en trayectos en avión, que apenas nos movemos durantes varias horas de vuelo.

Signos y síntomas de la enfermedad

Los términos utilizados por los pacientes para describir los síntomas de SPI suelen ser: “desasosiego”, “hormigueo”, “calambres”, “pinchazos”, “nerviosismo”, “dolor”, “sensaciones extrañas profundas”, “quemazón”, “piernas locas”, etc. Las características principales son:

  • Necesidad irresistible de mover las piernas (o los brazos), acompañada o no de sensaciones molestas
  • Inicio o empeoramiento de los síntomas durante períodos de inactividad, como por ejemplo permanecer sentado o acostado, en la cama, en el cine o durante viajes prolongados (por ejemplo, en el coche o en el avión)
  • Alivio con el movimiento: las molestias se alivian o desaparecen cuando los sujetos con SPI se mueven, caminan o frotan sus piernas. Esta necesidad imperiosa de moverse es la que da el nombre al trastorno.
  • Empeoramiento de los síntomas a últimas horas de la tarde o por la noche: esta característica hace que los pacientes tengan dificultades para iniciar o mantener el sueño. Durante el día las molestias desaparecen o existen, pero con menor intensidad.

¿Cuál es la causa del síndrome de piernas inquietas?

La mayor parte de los hallazgos de investigación sugieren un trastorno en el funcionamiento de la dopamina, una sustancia presente en el sistema nervioso que está encargada de la regulación del movimiento. A su vez, la dopamina precisa del hierro para funcionar correctamente, y se ha visto que en los pacientes con SPI existe un mal funcionamiento del hierro y/o disminución de los depósitos (niveles de ferritina). Con gran frecuencia, existen familiares cercanos afectados.

¿Qué puedes hacer para controlar estos movimientos?

-Mover las piernas y los pies (tal y como el cuerpo nos lo pide). No desde el sofá, tenemos que levantarnos y caminar unos minutos. Durante un rato nos sentiremos mejor, pero seguramente la sensación volverá enseguida.

-Ir a la cama a dormir. En la mayoría de ocasiones (salvo en casos más extremos como hemos comentado antes) esta es la mejor solución para evitar los espasmos y calambres. Podemos acompañar el momento de sueño con respiraciones y música relajante.

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