De una manera u otra, todo nuestro cuerpo nos manda señales y debemos estar muy atentos a cada una de ellas. Cuando nos sube la fiebre o nos duele la cabeza nuestro instinto nos hace llamar al médico e identificarlo con una gripe. 

Pero cuando se trata de un simple hormigueo en el pie o un pinchazo en la barriga, solemos ser menos cautelosos. Por ello, en este caso, vamos a citar que es la Diabetes Mellitus y qué relación tiene con el pie diabético. También citaremos los síntomas de esta enfermedad para poder identificarlos. 

Cuando hablamos de Diabetes Mellitus, la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo define como “una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no produce insulina suficiente o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce. El efecto de presentar diabetes no controlada es la hiperglucemia mantenida (aumento de azúcar en la sangre).” 

Por lo que, ¿tiene relación la Diabetes Mellitus con el pie diabético? Confirmamos la anterior cuestión. El pie diabético se trata de una ulceración de los tejidos que se forman en el pie de los pacientes que tienen Diabetes Mellitus. Esta enfermedad aparece cuando los niveles de glucosa en sangre son inadecuados en el paciente, convirtiéndose en úlcera cuando no han sido tratados a tiempo.

Por lo tanto, es muy importante que sepamos cuales son los síntomas más comunes de esta enfermedad, citando a continuación cinco de ellos: 

  • Hormigueos y calambres. Se trata de uno de los primeros síntomas y al cual no se le presta mucha atención por los pacientes. Es muy importante tenerlo en cuenta y que podamos saber tratarlo a tiempo para no llegar a tener más complicaciones. 
  • Cambios en la coloración de la piel del pie. Ligado a lo anterior, también es uno de los primeros síntomas que tenemos que tener en cuenta, además de que es un rasgo característico y llamativo para los pacientes de esta enfermedad. 
  • Dolor en reposo. Muy común por la noche, requiriendo dosis superiores de analgésicos de lo habitual y además, suele preceder a la aparición de lesiones tróficas. 
  • Aparición de heridas y úlceras en el pie. La mayoría de heridas se producen porque se da una disminución de la sensibilidad en el pie, apareciendo en la planta del pie o en zonas cercanas al hueso. 
  • Ausencia de sensibilidad y mala circulación en el pie. Este es uno de los riesgos más importantes para los diabéticos, ya que puede causar que se formen úlceras graves, provocan incluso posibles amputaciones.
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